Por qué Coravin es una gran marca del vino

¿Cómo contrarrestas el precio elevado del Coravin para que el nuevo cliente sea capaz de fijarse en él como imprescindible? Nos lo responde el director general de Europa Maarten Dekker, de este utensilio mágico y deseado por todos los sumilleres. “Pues con una simple pregunta al cliente: ¿cuántas veces has tenido que tirar media botella de vino porque el contenido no se había conservado correctamente? Con Coravin facilitamos que el vino se conserve meses y años sin alterar su sabor o aroma. La inversión inicial en el Coravin se compensa rápidamente con el ahorro que se obtiene”. Algo que parece una respuesta meramente comercial, en el caso de este utensilio tan innovador se convierte en todo un manual ejemplar de marketing actual.

Le pedimos  a Coravin hace tiempo que estuviera presente en el evento de una marca de cerámicas premium para dar a conocer el Modelo One Coravin más ergonómico y ligero. Era un espacio de debate sobre la arquitectura del vino y sus autores, con decoradores, enólogos con proyectos artísticos-vinícolas y sumilleres con olfato sensorial capaces de crear experiencias integrales. La marca tenía muy claro que uno de sus objetivos es que el público profesional y final empezara a familiarizarse con él no sólo como un destacado producto de innovación y diseño, sino como un medio lifestyle donde su explicación sobre los los avances del Coravin progresan a medida que se escucha más al comprador. Comprendimos que éste era una de sus logros. 

¿Por qué nos parece destacable la campaña de marketing de Coravin para proponerlo como temática en este post y que quede claro que no es patrocinado? Porque hay pocos modelos de productos y servicios en el vino que representen tan bien el concepto de experiencias, valores, confianza, personalismo e innovación que todo wine business debería tener en cuenta. Vamos a intentan describir estos elementos de progreso que hacen triunfador a este dispositivo que ya se ha convertido en un convincente regalo muy funcional a la par que deseado, por un precio que ronda los 200-350€.

PURA EXPERIENCIA. Coravin ha creado el mencionado lifestyle muy enfocado a la vida del wine lover y cazatalentos de vinos. Un gadget muy dirigido a la necesidad de un consumidor que le gusta probar vinos diferentes cada día y volver a probarlas meses después. Un invento que permite adaptarse a las nuevas fórmulas de servir vinos de copas en neotabernas que permite que los dueños no incrementen la cuota por copa porque la botella haya que tirarla porque se ha oxidado. Para la empresa Coravin, la tienda física es un canal muy importante ya que como enfatiza Dekker “al ser un producto relativamente nuevo, el cliente potencial tiene que ver, probar y sentir el Coravin en sus manos, por eso es importante ofrecerles esta experiencia in situ”.

Sus primeras pruebas demostrativas las realizaron en todos sus mercados con lo que llaman wine experiences o challenges (en España lo hicieron con los grandes vinos del  Mejores Vinos de Salón Guía Peñín) con sumilleres y expertos que probaban a ciegas vinos bien puntuados que meses antes habían sido insertado con la aguja y el gas argón en cápsulas el que se fundamente el Coravin.  El gas argán es un gas inerte, indoloro y alimentario, que viene añadiendo al vino en su elaboración para alargar el proceso natural de conservación del vino. Los resultados no pudieron ser más exitosos en sus primeras demostraciones. Una onda expansiva del boca-oreja que es la mejor comunicación, hizo el resto, cumpliendo el plan de que la marca fuera vivida y utilizada. Avala esta estrategia el que el director ejecutivo en USA sea el ex presidente de Nesspreso, Fred Levy, uno de los detonantes del éxito de las publicitarias cápsulas de colores del café. 

LOS VALORES CUENTAN. Cuando Greg Lambrecht ideó el artilugio se propuso “revolucionar el consumo del vino en el mundo” algo que parece muy idealista, pero añadió dosis de talento y energía en sus productos-servicios que trasformen el modo en que se sirve, cata y aprecia el vino. Es notorio como todos sus lemas de compañía empiezan con la palabra libertad: “libertad para beber solo una copa de vino”, toda una declaración de principios fundacionales. En el punto de mira se encuentra de nuevo, el cliente y el deseo de la empresa de inventar más servicios “libertarios” para aprovechar la relación con el cliente. En el fondo, Lambrecht es un amante del vino que sabía a la perfección el problema que suponía dejar abiertas las botellas o no poder abrir algunas nuevas por curiosidad. La pasión y la necesidad, y a nadie le quepa duda, mueven montañas.

ESA CONFIANZA. No hay confianza sin credibilidad y para conseguirla, hay que comprometerse a servir al comprador. La tarea y esfuerzo del equipo Coravin es envidiable para explicar a profesionales y consumidores las ventajas de Coravin, ya sea por catas directas, presentaciones a otros colectivos y comunicación online y offline. La relación en redes sociales es muy fluida generando una agradable conversación con el cliente donde éste es el centro de atención dejándole espacio para mostrar sus demostraciones en casa, enseñarle los avances de Coravin, y haciendo una buena labor didáctica sobre maridajes y catas para exprimir el aparato. La marca también tiene en cuenta todos tipo de servicios a la medida de la bodega, el productor, la tienda, y el restaurante.

Monvinic fue el primer establecimiento en confiar en Coravin para su larga lista de vinos por copas, un buen embajador para empezar ya que España es de los países donde mayor calado ha tenido detrás de Estados Unidos, Francia e Inglaterra. En 2015  los 64 restaurantes Steakhouse Morton’s se comprometieron a usar los Coravin que hoy ya están distribuidos en 45 países. Y con la nota curiosa de que tan sólo hace seis años el fundador tenía que regalar sus diez primeros prototipos a restaurantes para que confiaran en él por el precio por aparato de 4.999 dólares.

PERSONALISMO. Greg Lambrecht es el autor del Coravin, un invento fruto de su pasión por el vino y la tecnología. En las cápsulas hechas con gas argón y su diseño sofisticado añadió conocimientos de física, ingeniería mecánica, energía nuclear y en equipos médicos. Un proceso que en sus palabras representa una revolución y una historia muy humana que conecta con otros amantes del vino, siendo capaz la empresa de hablar de tú a tú. Su primera pregunta fuera pura creatividad allá por 1998: ¿Cómo verter el vino de una botella sin quitar el corcho? La patente llegaría en 2005. Una historia interesante que conmueve desde que empezó a repartir gratis sus primeros Coravin que costaban cada uno 4.000 dólares. Lambrecht se rodea de personas en su equipo directivo y comercial con nombres y apellidos, una trayectoria intachable de excelencia y entusiasmo, lo que les hace ser embajadores de marca que conectan con otros embajadores de marca. El miedo a que se convirtiera en un producto de élite ha pasado a mejor vida para empezar a ser un imprescindible en toda cata.

PURA INNOVACIÓN. La clave de una empresa es la reinvención y el mantener a raya uno de sus deseos por los que apareció en escena: su historia, su patente, su innovación. Desde hace cuatro años no le caben más premios en investigación a Coravin, del que destacamos el Oro en Bienes de Consumo de los Edison Awards 2014, un reflejo de sus ventajas para la vida cotidiana. ¿Un artilugio así de refinado y de nicho premiado entre tantas creaciones commodities en un mundo de consumo masivo? La empresa no para de ofrecer colores y pensar en distintos públicos, el más moderno o el más exigente.

Acaban de presentar el Model Eleven (tras el One, Eight y Two) que saldrá a la venta en Septiembre 2018, una carrera que simula la oferta de modelos nuevos del Iphone. “Estará conectado vía Bluetooth a la app Coravin Moments que recordará el consumo del vino y los hábitos del consumidor con cada botella. Recomendará los mejores maridajes para cada momento y combinaciones originales de vino y series, vino y películas, vino y música”, nos anuncian, todo un guiño a las nuevas generaciones y la vida actual que aprovecha los momentos  para abrir una botella. Ya el año pasado introdujeron los tapones Coravin, los cuales se emplean para conservar los vinos con tapón de rosca que permiten conservarlos frescos hasta tres meses (la aguja se introduce en este tapón como lo hace con el corcho y en ese momento se inserta el gas argón). “También hemos lanzado un nuevo aireador que posibilita airear el vino al servirlo en la copa, favoreciendo un servicio que mezcle la cantidad correcta de aire y de vino en cada copa servida, como si fuera una decantación”. Esto no para. 

¿Si no hubiera Coravin habría que inventarlo?Sin duda, se reafirma el representante para Europa y nuestro país. Coravin te da la flexibilidad de beber cuanto quieras, ya sea una copa, dos o tres, del vino o vinos que quieras, asegurando que lo que sobre nunca se pondrá malo. Eso no existía hasta ahora”. Y añadimos, que ya es imprescindible. 

Lo bueno de la tecnología es que nos  brinda a cada uno de nosotros una oportunidad sin precedentes para llegar al mundo con nuestras ideas y particulares logros. Algunas de estas ideas como Coravin nos facilitan seguir mejorando en rituales como el vino. Si se practican con los demás, más desarrollaremos la imaginación y la habilidad para vivir nuevas situaciones, nuevas conversaciones, nuevas sensaciones alrededor de una botella. La manera más crucial de cambiar una cultura es imaginar y practicar rituales nuevos. ¿No es éste el gran avance de Coravin?

 

 

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