Las trabas de comprar vinos en la tienda

Foto: Flavio (Flickr)

Una de las cosas que más me gusta hacer es organizar focus groups para las bodegas o tiendas que me piden testar a sus clientes más fieles. A veces es a sus proveedores que no se dan cuenta que son parte importante de su red de compradores. Otras me da por hacer encuestas informales entre familiares, amigos y colegas como en este caso, ya que cuando es una reunión más profesional entre proveedores, clientes de bodega o prescriptores. En gran medida se encuentran perjudicados por los dichosos prejuicios. Siempre intentamos organizarles dinámicas en las cuales no se encuentren condicionados cuando se les hacen preguntas más directas, como si creen que el PVP de un vino es caro, o si el concepto de etiqueta de la botella corresponde al contenido sensorial del vino.

En esta ocasión, con mucha más libertad, hice las preguntas a compradores finales que compran vino con frecuencia. Quería saber si las tiendas están preparadas para dinamizar y atraer el público de hoy y si este tiene otros deseos más actuales que se quedan sin satisfacer. Les pregunté sobre el mayor engorro de elegir en las tiendas o supermercados, si las guías o recomendaciones les ayudaban o si les daba confianza el medio online. Os detallo algunas conclusiones, muy jugosas.

 

¿CUÁL ES LA MAYOR PEGA AL COMPRAR?

“Quiero vinos BBB’s y que haya información más clara”

“No conocer lo que encuentro, ya que siempre tiendo a comprar la misma marca, sobre todo si veo vinos que sé que no son buenos como Valdepeñas”.

“No saber si me llevo el mejor vino según su precio”

“Comprar el mejor vino, bueno y barato”

“Me gusta compran en la tienda más cercana a mi casa”

“Quiero encontrar el vino que busco fácilmente, que no me vuelva loco con los cambios que haga la tienda”

“No hay información que entienda o muy escasa”

“Me gustaría que hubiera más facilidad para llevarme las cajas a casa”.

 

¿SIGUES LAS GUIAS DE VINOS O LOS CONSEJOS DE LA TIENDA?

“Las apps de vinos me resuelven las dudas, falta información útil en la tienda”

“Me da tranquilidad un lineal bien organizado en función de lo que necesito, no”

“Sigo las apps de gastronomía y de vinos que organizan los vinos que busco por precio y donde puedo encontrarlos”.

“Me gustaría probar los vinos en la tienda”.

“La lista de vinos abruma y quizás sería más fácil por franjas como precios, o por momentos o estilo de vida”.

“En las tiendas falta más información de opiniones, de platos, regalos, puntuaciones…”.

“Las guías de vinos deberían tener el precio exacto de los vinos porque son ajenas a las de las tiendas”.

“Los dependientes y sumilleres de las tiendas están poco preparados, te intimidan”.

“Sigo los comparadores de precios y vinos”.

 

¿CUÁL ES EL PRECIO MÁXIMO Y MÍNIMO AL QUE ESTÁS DISPUESTO A COMPRAR?

“Desde tres euros se puede hablar de vino decente hasta 30€, un vino muy bueno”.

“20€ es mi tope y 5€ el menor para fiarme”.

“Mi objetivo es conseguir un vino que valga 12€ por 5”.

“La calidad vale al menos 10-15€, y no pago más de 30€”.

 

¿TE FIAS DE LA COMPRA ON LINE?

“Compro por vinos con mejor precio y marcas que no encuentro en la tienda”

“Sólo compro en las web de confianza, el resto es difícil enterarse”.

Mis compras suelen ser el mejor vino del año con buen precio para presumir”.

“Suelo apostar por los vinos que no se encuentran en tienda física o que tienen precios más bajos”.

“Es mi medio de compra oficial, compro de todo”.

“Me encuentro precios más bajos que en la tienda y me facilita la labor de envío de cajas”.

“Sólo compro vinos conocidos”.

 

¿ESTÁS AL DÍA DE LOS VINOS QUE SE LLEVAN?

“No hay tanta información por email de las marcas que sigo”

“El vino es social, muy ligado a tus costumbres”.

¨Somos un país de excelente precio y calidad”.

“Me informo de distintas uvas, terroir o de las bodegas nuevas”.

“Cada vez hay más rarezas y novedades”.

“ Me gustaría recibir más información de mis bodegas favoritas, tendencias, de sus añadas buenas…”.

“No encuentro vinos extranjeros aquí y echo de menos más anécdotas e historietas de cada vino”.

 

Por lo que hemos escuchado, hay una frase en común en todos estos compradores habituales: no hay información ni orden didáctico en tiendas o guías que ellos puedan comprender. Otra cosa es que lo entiendan los profesionales, que al final manejamos nuestra propia jerga probablemente para seguir atados a nuestro club de presuntuosos y científicos sin abrir la puerta a nadie más. Por exclusividad. Convertir los vinos en productos más prácticos, que generen información útil y beneficios para el comprador es todavía una asignatura pendiente. Estamos hablando de adaptarse al ritmo de vida actual.

Y ojo por las respuestas a las aplicaciones del móvil, que ya están ocupando este espacio. La integración de ambos mundos, el físico y el virtual hoy es esencial.

También me llama mucho la atención la preocupación por el precio y la satisfacción de llevarse un vino bueno al precio más justo posible, está en la mente de todos.

El dinero no es sólo dinero, un intercambio de billetes por cosas o servicios. Es algo más. Nos invaden y más aún en un producto experiencial, las emociones, simbolismos, etiquetas, sueños, miedos y muchas emociones. Todos estos factores el vino los tiene pendientes de resolver con sus clientes.

 

 

 

 

 

 

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