La receta secreta de Izadi y del famoso Pruno

Tras el éxito fulgurante del vino Pruno, aupado por los 93 puntos Parker como mejor vino español por menos de 20$, nos interesaba saber cómo se movía el resto de buques insignias de este grupo y más aún: reconocer la estela dejada por el vino Izadi tras el éxito del benjamín de Finca Villacreces (Ribera del Duero). Poco saben además que el rioja alavés Izadi nació como vino para restaurante, un producto muy meditado en 1987 por el empresario Gonzalo Antón para que sirviera de vino crianza todoterreno para sus restaurantes que gestionaba, y sigue gestionando.

El mirandés de Burgos recibió el Premio Euskadi de Gastronomía hace tres años (2013) que no es tontería por haber elevado a Michelín el Restaurante Zaldiarán de Vitoria, crear el Pub Dickens, gestionar el Club de Tenis, ser organizador del Congreso de Cocina de Autor de la ciudad durante 14 años. Y de paso, comprar el Alavés C.F. y suma y sigue. Ahora Antón  está volcado  en otro proyecto en su ciudad natal de Burgos: el cuatro estrellas Hotel Ciudad de Miranda y su restaurante El Vagón, con cocina actual, de la tierra y sencilla a precios de mercado.

El fundador del grupo es antes que vinatero restaurador y eso se nota en el estilo de todos los vinos del grupo Artevino: Finca Villacreces (Ribera), Orben (Rioja), Vetus (Toro y Rueda) y un sentido común y muy gastronómico que ha heredado su hijo Lalo Antón. Seguramente hay pocas bodegas españolas con un sentimiento tan culinario como éstas y tan apegadas al cliente comensal y bebedor de todos los bolsillos. Con razón llevan a gala un eslogan del grupo: “El vino y la gastronomía, nuestra pasión”. En plena internacionalización de nuestras cocina y con el boom actual de vinos para comer, hablamos con Lalo Antón sobre la importancia de esta relación cocina-vinos en el grupo y cómo la aprovecha en esta nueva etapa multiregional, multisegmentaria en precios y estilos de vinos, pero bajo el difícil reto de aunar todos los vinos bajo una única marca que vende antes que nada arte en los fogones y de refilón vinos premium.

Gonzalo y Lalo Antón
Gonzalo y Lalo Antón

1. ¿El pasado hostelero fue el origen de los vinos de bodega?, ¿Ya había pensamiento de vinos para comer? 

La gastronomía es nuestra pasión, y por ello, siempre, hemos pensado en vinos que se disfruten junto a un buen plato. El vino cierra el círculo de la propia gastronomía, por lo que nuestra experiencia en los restaurantes nos ha servido para afianzar el concepto de nuestros vinos. Cada vino tiene su momento, pero la mayoría de ellos siempre se descorchan en una mesa en torno algo de comida, bien un pequeño aperitivo, bien un menú con varios platos.

2. ¿Qué claves de éxito tenía un vino hace 20 años, hace 10 años y ahora?

Aunque puede parecer que el paladar de las generaciones va cambiando, la clave es ser fiel a uno mismo, a lo que ha intentado transmitir durante su historia. En nuestro caso, buscamos el respeto a la materia prima, a la tipicidad de cada zona, a su entorno natural. Hay que adaptarse, sí, pero sin salirse del camino que uno tiene marcado. Hay que entender al consumidor y, por supuesto, darle lo mejor que seas capaz de elaborar. Pero no sólo eso, sino también hay que moverse en un segmento donde la calidad ha de tener un precio asequible.

3. ¿Qué está aportando en el mundo de la restauración el grupo Artevino que no hacen otras bodegas?

Quizá esa relación precio/placer, donde no escatimamos esfuerzos en elaborar grandísimos vinos, pero manteniendo los pies en el suelo y apostando por precios comedidos. Es nuestra misión elaborar vinos de altísima calidad pero no prohibitivos.

4. ¿Se ha lapidado injustamente al restaurante por engordar precios abusivos al vino?

Quizá en algún momento haya sucedido, pero actualmente las cosas están cambiando y los modelos de consumo también. Aparecen los gastrobares, las zonas de picoteo… y los restaurantes tienen una amplio abanico de buenos vinos, a los que miman cada vez más. El secreto está en encontrar ese punto de equilibrio.

5. ¿Cuales son las acciones comerciales o educativas que impulsa Artevino con los sumilleres o distribuidores?

Desde nuestras bodegas, bien sea Izadi, Villacreces o Vetus, intentamos mostrar lo más auténtico de cada vino. Es fundamental que los implicados en el mundo del vino conozcan todas sus circunstancias para que puedan opinar o recomendar un vino con criterio. Por eso, habitualmente, muchos profesionales del sector pasan a conocer nuestras bodegas para ver el proceso desde el propio viñedo, donde les mostramos que el respeto por la uva es esencial en nuestros vinos.

6. ¿En la distribución exterior tenéis otro discurso diferente que en la nacional? 

En ambas distribuciones tenemos un discurso común. Siempre ponemos en valor nuestra presencia en las zonas más representativas de las principales denominaciones de origen españolas, como Rioja Alavesa, la milla de Oro de Ribera del Duero o Toro. A todo ello se le une la gastronomía como tema transversal que nos define, que está en nuestra propia naturaleza, puesto que nuestro origen es la gastronomía y a ella nos debemos.

7. ¿Pruno eclipsa al resto de vinos, o es un refuerzo? 

Nunca nos imaginamos que Pruno ha alcanzo la notoriedad que tiene actualmente. Pero no sólo a Parker, sino a que otros críticos y, sobre todo, el consumidor han avalado su propuesta. Aunque sea nuestro vino más visible, tenemos otras elaboraciones con una gran trayectoria, como Izadi, nuestro nuevo rosado (Larrosa), recientemente ganador del Concurso Vinos y Mujer 2016, o el propio hermano mayor de Pruno, Finca Villacreces.  

8. ¿Qué previsiones y planes de venta nuevos tenéis? 

Nuestra estrategia es seguir apostando por la calidad, por transmitir unos valores que marcan nuestra historia y nuestro futuro, adaptándonos a los nuevos tiempos. Para nosotros es muy importante estar cerca del consumidor para poder escucharle, para dialogar con él sobre los valores de nuestras marcas. Actualmente, el enoturismo e Internet son de las apuestas para conseguir ese intercambio de información entre bodega y consumidor.

9. ¿Por qué Artevino es único en su especie?

Todos somos únicos, cada asume sus valores e intenta trasladarlos al sector. En nuestro caso, estar presentes en estas denominaciones de origen tan relevantes es un argumento de peso, al igual que buscar, siempre, el respeto a la uva de cada zona, a su historia y a su entorno natural, para elaborar vinos que mariden con nuestra otra pasión, la gastronomía. Esa es nuestra identidad.

La insistencia en lo esencial que es la gastronomía para este grupo de bodegas me ha llevado a pensar sobre la necesidad de distinguir ese valor o esa fe vital que trasciende en pocos negocios. Sólo los que son conscientes de esa esencia respiran una enorme energía que apenas se ve pero que trasciende sin ser aparente. Las palabras de Lalo Antón son precisas, amasadas sobre esa esencia de calidad/relación precio, gusto por comer y aportar servicio a los gustos actuales. Es vital que muchas bodegas encuentren aquello que les da vitalidad, aunque dejen de lado lo que consideran exclusivamente necesario e imprescindible. Puede pasar que a expensas de repetir sin sentido esa necesidad, perdamos el rumbo y viremos hacia camino demasiado trillados.

Artevino es un buen ejemplo de cómo un negocio termina llamándose como ese móvil vital que le dignifica, en su caso ya sea la calidad del vino, las recetas y celebraciones de sus restaurantes o su obsesión por adaptarse a los nuevos bolsillos en preferencias vinícolas. Esto es lo que llamamos “vital”. ¿No es lo que hace mover la vida y a las personas alrededor de un proyecto?

 

Compartir:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *