El vino se compra cerca de casa

Para los vendedores de vinos (incluidas las bodegas) puede ser muy útil revisar las conclusiones de dos estudios sobre los hábitos alimentarios de los españoles y cómo suele ser la costumbre de la compra. El vino es un alimento, aunque sea placentero como puede ser el chocolate o los snacks, y conviene tener los poner los pies en la tierra a la hora de saber cómo promocionarlo para dirigirnos a los compradores de vinos de diario, que al fin y al cabo constituyen es un hábito de compra para gran parte de la generación senior de nuestro país (más de 55 años). ¿La venta por por internet tiene futuro?, o ¿hacemos una etiqueta más atrevida para las botellas?

El informe de ConsumolabFactores de decisión de compra y hábito des de consumo alimenticios fue realizado a 7.000 personas y se complementa con el recientemente publicado del Ministerio de Agricultura Hábitos alimentarios de los españoles”una encuesta realizada a 1.000 personas por los investigadores de Sociología de la Alimentación de la Universidad de Oviedo.

  • SOMOS DE DIETA, SANA, DE FRUTAS Y VERDURAS. Lo indica la frecuencia con que se toman lácteos, frutas y verduras. un 64% de ellos se preocupan por llevar una dieta y el 44% siempre la siguen. Cada vez hay menos interés por la bollería y los snacks y este es otro indicativo. 1 de cada 4 españoles hace dieta y de ellos la mitad admite hacerla para perder peso, mientras que un 30 por ciento lo hacen por prescripción médica. Las mujeres son las más implicadas a la hora de seguir una alimentación saludable ya que cocinan en un 77% de las ocasiones en el hogar. El público femenino sigue sin explorarse cuando tiene un alto grado de integración y feedback con la cocina por obligación o devoción.
  • POCO ALCOHOL DE DIARIO. Sólo el 2% toman bebidas con alcohol a diario, mientras que la mayoría lo toman una vez a la semana, al mes o nunca. Lo que indica que entre estas bebidas, el vino todavía sigue sin ser asociado como producto saludable. Es un capricho o un motivo de ocio y salida con los amigos, pero aún no se considera sano.
  • GANAN LAS TIENDAS CON BUEN PRECIO Y VARIEDAD DE MARCAS. A la hora de decidirse por comprar un alimento (y tengamos el vino como ejemplo), los españoles elegimos porque un establecimiento tenga buenos precios (84%) y una gran selección de marcas, además de que esté cerca de nuestro domicilio. Curiosamente la atención que recibamos o la rapidez en que nos cobren no es un motivo para que volvamos a hacer la compra allí. Como tampoco lo es que tenga un horario amplio o que tenga grandes ofertas. Seguimos dando importancia al precio más que a aspectos ligados a la publicidad, el diseño del envase o la etiqueta. Sólo un 16% tiene en cuenta este factor. De amplio espectro de vinos en nuestras tiendas no nos podemos quejar, pero hay que evidenciar que son siempre las mismas marcas (incluso reconvertidas en otras como marca blancas que promueven la confusión) y de precios muy dispares entre vinos de gama baja y alta.
  • REPETIMOS COMPRA POR SABOR. Entre dos productos afines, el consumidor termina haciendo la compra por el sabor (94%) y por el precio como segunda opción si ya lo hemos probado antes. También nos interesa tanto la fecha de consumo del producto y somos de los que nos dejamos recomendar por otra persona (38%) en mayoría. El que un producto sea ecológico por otro lado,  sólo afecta a un 23%. Esto nos lleva a insistir en la importancia de las catas y las promociones de degustación en el punto de venta para vinos nuevos.
  • MEJOR AL “SUPER” CERCANO. Vaticinando el futuro en 15 años y cómo nos gustaría hacer la compra, una amplia mayoría visualiza que no busca cambios, ni internet (en ligero progreso) ni que te traigan la compra a casa. Iríamos al supermercado como ahora. El aprecio hacia los productos locales y la cercanía del establecimiento de barrio para comprar a diario son factores que juegan a su favor respeto a las grandes cadenas. El vino, por tanto, se sigue comprando en el supermercado y éstos no apuestan por novedades.
  • COMEMOS MÁS FUERA DE CASA. La crisis económica también deja huella en los hábitos alimentarios. Comemos menos fuera de casa y lo hacen especialmente los hombres en días laborables. 3 de cada 5 encuestados afirman que siguen comiendo fuera de casa durante el fin de semana. La diferencia con otros países es que el trabajo de 9 a 5 supondría una enorme transformación social y de la celebración del almuerzo. El vino de la casa con el menú diario es una asignatura pendiente, o los vinos por copas para probar otras marcas en las cartas de los restaurantes. La hostelería no deja de ser más que el centro potencial de consumo lúdico y prestigio del vino.

 

 

 

 

 

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