¿El vino es salud o alcohol?: Claves para vender más vinos

¿Cómo pueden las bodegas y las tiendas de vinos promocionar el consumo de vino tinto cuando hay tantos estudios contradictorios? ¿Merece la pena aprovechar  el vino como salud en los argumentos del Marketing? Una de las razones que puede elevar la tendencia mundial del consumo de vino, como decíamos en este estudio de futuro 2050, es su vinculación con sus beneficios para prevenir especialmente las enfermedades cardiovasculares, el primer motivo de mortalidad de los países occidentales.

Enumeramos a continuación los resultados más certeros sobre lo saludable que pueden llegar a ser par de copas de vino (tinto porque los polifenoles son más abundantes durante la maceración de los hollejos que los de los vinos blancos) muy poco aprovechado por las bodegas en las marcas de sus vinos ni en sus ambientes enoturísticos, salvo en lo que afecta a la vinoterapia, y esto es evidente que no aumenta la venta de vinos.

SOBRE LOS POLIFENOLES. El vino tomado con moderación es beneficioso para reducir el colesterol malo y prevenir la formación de coágulos de sangre. Los responsables son los polifenoles. De momento, y a la luz de datos de laboratorio que no han sido probados en humanos, es muy difícil llegar a conclusiones sobre los verdaderos beneficios de estas sustancias y en qué cantidades mínimas previenen la oxidación del organismo.

LAS UVAS ANTIAGING. Algunos tintos tienen más niveles de un tipo de flavonol (procyanidins), un antioxidante natural con alto porcentaje en la uva tannat, más que otras uvas con alto nivel de taninos en los hollejos como las que proceden de climas fríos donde las uvas y hojas tienen que defenderse de hongos y enfermedades con alto nivel de resveratrol. Un ejemplo es la pinot noir, las uvas gallegas, o la cabernet de climas bordeleses o nuestra tempranillo más septentrional.

EL RESVERATROL MILAGROSO. Es el resveratrol, un compuesto fenólico que se encuentra en la piel de las uvas tintas, el que se ha convertido en medicamento para combatir el envejecimiento, aunque de momento, su aplicación está envuelta de rumores acerca de las dosis necesarias que hacen falta para que se cumplan sus beneficios. La doctora Emma Smith, de la ONG Cancer Research UK, avisa que el tinto tiene muy poca cantidad de resveratrol y que es el alcohol el que aumenta el riesgo de cáncer, pero otros investigadores siguen estudiando el reveratrol como aliado contra el cáncer. Dos copas de vino diarias pueden disminuir a la mitad los tumores intestinales.

Otros investigadores arguyen que el resveratrol polémico es sin embargo muy positivo para contrarrestar los efectos del sedentarismo (FASEB Journal). Un ensayo en ratas demostró que los animales que no consumían el resveratrol sufrían disminución de masa, debilidad ósea y perdían fuerza muscular. Lo que nadie dice es que una botella de tinto contiene hasta 6 mg. por litro de resveratrol, una cantidad alejada de los 50 mg que son necesarios para notar sus efectos en su mínima expresión.

Hasta la fecha, las bodegas españolas que han comercializados productos con alto porcentaje de resveratrol son el grupo ribereño Matarromera (enriquecidos con Eminol, un concentrado de polifenoles de uva que abandera la línea Esdor), la bodega navarra Vega del Castillo (nueve productos con extracto de aceite de semilla de uvas y hojas de vides), y Valsardo-Peñafiel con su gama Ecocert, que parte de la biodinámica cuyas uvas han creado una capa natural más intenta de resveratrol. Todo un órdago ante la marca francesa Caudalíe que desde 1993 son los dueños de tres patentes: los polifenoles de pepitas de uvas, el resveratrol y la viniferina (reduce las manchas y es oxidante). Un buen guiño comercial que ayuda a vender vino de otra manera sin ligarlo al alcohol. Hay incluso una bodega riojana (Marqués de Terán) que prepara el primer vino del mercado con diez veces más contenido de resveratrol. Se llamará Esencia de Jardín y será un vino joven ya que este polifenol con el tiempo decae. Esta bodega forma parte de la Asociación Resveratrol Wine Club, junto a otras bodegas de Rioja. algunas empresas de investigación y otras empresas de la zona.

MEJOR CON COMIDA. El investigador inglés Roger Corder, autor de “The Red Wine Diet” aclara que lo bueno del vino está en las semillas. Cuando el vino fermenta, los flavonoles, antioxidantes naturales, se liberan de las semillas, pero no ocurre en todos los vinos: sólo el 10% de los 300 vinos que han sido estudiados. Corder recomienda tomar el vino con comida para que realmente sea saludable. De ahí la importancia de que los negocios identifiquen el consumo de vinos y sus marcas con la gastronomía.

LA PÍLDORA DE LA LUCIDEZ. Unos 70 estudios demuestran que el vino mejora la agilidad mental y la función cognitiva. En algunos casos puede prevenir la demencia según el estudio de la Academia Sueca Sahlgrenska. Los antioxidantes del vino reducen la inflamación, impiden que las arterias llegan a la arterioscleriosis y reducen la coagulación para mejorar el riego sanguíneo del cerebro.

EL PODER ANTIGRASA. Puede ayudar a impedir la formación de nuevas células de grasa ya que el consumo activa el gen SIRT1, según el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT). Por otro lado, las 7 calorías por gramo que tiene el alcohol ayudan a reducir la obesidad y el sobrepeso en la vejez. Lo recomendable son unos 40 gramos de alcohol al día.

CONTRA LA CARIES. Gracias al vino tinto y blanco podemos evitar tener que se nos caigan los dientes, confirmado por unos investigadores de la Universidad de Pavia (Lombardia, Italia). La costumbre de los abuelos en algunas regiones de tratar el dolor de muelas y las infecciones con vino se corresponde con la certeza de que el vino frena el crecimiento de los estreptococos en la boca, bacterias que aparecen con caries, la gingivitis y el dolor de garganta.

UN DOPAJE NATURAL. Puede aumentar el rendimiento de atletas y deportistas ya que incrementa la cantidad de testosterona excretada en la orina, una hormona que aumenta la masa muscular y por la que se considera dopaje. El vino no está incluido en los contrales antidoping a pesar de las conclusiones de científicos de la Escuela de Ciencias de la Vida de la Universidad de Kingston (Reino Unido).

¿LA VINOTERAPIA ES TERAPIA?. Los efectos saludables no se encuentran en los masajes con vino elaborado, sino se encuentran en los hollejos de las uvas (vitaminas, minerales, enzimas y polifenoles), la pulpa tiene ácidos y azúcares, las semillas llenas de antioxidantes y las hojas de la vid, con más taninos, potasio, calcio y agua. Todos estos componentes ayudan a combatir los radicales libres contra la oxidación, a descansar las piernas hinchadas, atenuar las varices, bajar la tensión arterial, estimular las defensas y hasta reducir hasta el estrés.

¿LA EMBARAZADA PUEDE BEBER VINO? ¿Por qué el médico prohíbe el vino o cualquier tipo de alcohol a las embarazadas? Este aviso es obligatorio en las contraetiquetas de los vinos americanos. Hay rumores contrastados en estudios que avisan de que causa daño al feto dentro del útero y que pueden prolongarse después en enfermedades. El alcohol llega a la sangre, los tejidos y a los órganos del bebé porque la bebida se descompone en el feto mucho más lentamente. Se han detectado problemas de movimiento, comportamiento, parto prematuro, de aprendizaje, o anomalías cardíacas en el mismo. Investigadores de la Universidad de Oxford y Bristol demostraron que los niños con madres que bebían incluso muy poco vino, tenían casi dos puntos menos de coeficiente intelectual que salía reflejado cuando tenían los ocho años.

No obstante, la Revista Internacional de Obstetricia y Ginecología ha publicado los resultados de 10.000 niños de siete años, que mostraron muy al contrario que las mujeres que tomaban vino durante el embarazo obtenían mejores resultados en los test de lectura, matemáticas y habilidades especiales. ¿Con qué nos quedamos? Con aprovechar las ventajas saludables y exprimirlas en las etiquetas de nuestros vinos.

 

 

Compartir:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

3 comments

  1. Nos quedamos con poder disfrutar, con moderación, de un buen vino. No es cuestión de tomar vino sólo como medicina física, sino también como medicina psicológica, como un disfrute gastronómico más como puede ser un buen entrecot, un buen rodaballo, una buena fabada o un buen arroz de verduras. Siempre que se pueda (salvo en catas de vinos, donde siempre se puede escupir), mejor con comida.

    En exceso el vino no es bueno pues el contenido de alcohol que tomaremos es alto y, por tanto, como neurotoxina que es, perjudica más que beneficia (tanto al corazón, como al hígado, riñones y cerebro). ¿ Pero qué alimento no es perjudicial en exceso ? Hasta el agua, tomada en cantidades excesivas, puede producir hiperhidratación, forzar a los riñones a trabajar más de la cuenta y desequilibrar el balance sodio-potasio-calcio-magnesio tan necesario (en proporciones adecuadas) para que órganos como el corazón funcionen correctamente. Ha habido personas que han fallecido en apuestas de ver quién bebe más agua en menos tiempo (tomando hasta 5 litros de agua en menos de 30 minutos cuando el riñón sólo puede filtrar hasta un litro de agua por hora).

    Igual que no me tomo 5 kg de carne de una sentada, nadie en su sano juicio se bebe 2 litros de vino en una comida pues en ambos casos es claramente perjudicial para la salud.

    Pero un solomillo de 400 gramos con sus verduras de temporada a la plancha de guarnición, armonizado con 2 copas de 125 ml de vino tinto (250 ml, un tercio de una botella), por ejemplo un Matarromera Crianza 2007 o Reserva 2005, es una maravilla y, aparte de ayudar a la digestión de dicho entrecot, lleva la fibra y vitaminas de las verduras y es mucho más sabroso que tomarlo con agua, la cual, en mi caso, prefiero tomarla con relativa abundancia fuera de las comidas y sin mucha comida en el estómago (me hace mejor digestión comer con vino que con agua).

    Otra cosa muy buena para la salud, EMHO, es tomar la fruta por las mañanas en ayunas, a mí me sienta muy bien, me ayuda a ir al baño y creo que la fructosa de la misma es mucho más aprovechable de mañanas que por las noches para irse a dormir (donde los azúcares no utilizados pasan a formar parte de las reservas de grasa). También la prefiero así como digo que como postre pues muchas frutas, de postre, no me sientan del todo bien (me hinchan).

    El secreto es la mesura y el equilibrio. Como dijo Paracelso: “Nada es veneno, todo es veneno, sólo depende de la dosis”.

    1. Gracias por tu valiosa opinión. Dices que la moderación es el punto de equilibrio y en el vino para apreciarlo mejor y que no suponga un “sufrimiento”, influyen muchos condicionantes como el sabor, las calorías, los puntos, las expectativas, “no entender” o lo que comemos, además del prestigio de la etiqueta o el precio. En una encuesta sobre las creencias que tiene el consumidor sobre el vino, las creencias de más a menos es que es una bebida digestiva, abre el apetito, tiene alimento, tiene calorías, engorda….. lo último es que da placer o prestigio en las reuniones, o que es natural. Es evidente que asociamos el vino a la comida y que nuestros bodegueros no lo aprovechan.

  2. Llevo muchos años tomando vino. El doctor me felicitó porque tengo el colesterol y triglicéridos como un joven de 15. Tengo 65 y no me arrepiento de tomar vino .Como de todo. Que viva la viid.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *