El Escondite del Ardacho o cómo es una etiqueta “10”

 El impacto de la etiqueta de una botella de vino en el comprador es tan importante que a las 5 P’s del Marketing (producto, precio, distribución, promoción y precio) en el sector del vino se debe añadir una sexta: el packaging. Cuando descubrí La botella de El Escondite del Ardacho (Rioja) de la bodega Tentenublo Wines descubrí una de las mejores y más impactantes etiquetas que ha dado el vino español en los últimos años.

La etiqueta del vino es más que sofisticada, imaginativa o elegante, es histórica. Un grabado de un lagarto vestido como un personaje del XIX. Sobre la botella, papel de seda verde que ambienta el supuesto escondite del ardacho (o lagarto riojano que vive en los matorrales de los viñedos de la familia Oliván Iglesias entre Viñaspre y Lanciego). En el cuello de la botella cuelga un cuadernillo con mensajes e ilustraciones sobre el ardacho con cuerda que agarra un cierre de lacre de nada menos que de color blanco, un señuelo a la naturalidad, a la tradición y a la modernidad, como lo es también el color verde del papel que actúa de guarida del lagarto.

¿Por qué esta etiqueta cumple las máximas de impacto en el lineal con este diseño?:

1. Porque es una bodega nueva que por ser nueva lo tiene más difícil entre el complejo lineal, y además de innovar por el estilo del contenido del vino (vinos de cepas viejas septentrionales de fincas abandonadas en La Rioja Alavesa), se posiciona directamente frente a sus competidores por una identidad de marca, etiqueta y atrezzo rompedor.

2.  Atrae directamente al comprador y se diferencia de los vinos de Rioja de la competencia sin problemas con un diseño difícil de copiar.

3. Aporta señales que nos dan confianza como vino de calidad y artesanía gracias al papel seda que rememora los grandes vinos de guarda y su lacre (también por el lagarto vestido de dandi), además de por la gran cantidad de contenido visual e informativo en las cartillas.

4. Porque puede calar en distintos target. Impresiona tanto a un público más conservador que puede arriesgarse a llevarlo de regalo, como para un público más joven amante del diseño y el humor, como a un buscador de rarezas de vinos que no se cree que la compleja y amplia Rioja puede ofrecer vinos rupturistas por dentro y por fuera.

5. Porque el estilo de vino también es innovador y con orientación ecológica y natural, un diferencial en su categoría y de tendencia entre los vinos más admirados. Es el segundo vino de Tentenublo Wines, 1.104 botellas numeradas de cepas viejas de uva garnacha (70-100 años), de una finca con suelos muy especiales de roca madre y buena proporción de arenisca para dar vinos muy finos. En un clima muy extremo en Viñaspre a 610 metros de altitud, a los que sólo se acercan los enólogos arriesgados como el joven Roberto Oliván que buscan elaborar rarezas: vinos muy atlánticos y frescos. El vino ha fermentado en pequeñas tinas de roble abiertas al modo antiguo y más afrancesado. Después ha pasado a crianza en barricas de roble francés de segundo uso y húngaro nuevo hasta 11 meses. Una producción muy escasa y cuidada no ha ha disparado el precio del vino a más de 31€.

Mi enhorabuena al equipo de la agencia Calcco de Logroño que también ha creado las otras etiquetas de la bodega (Tentenublo), mucho más discretas pero llenas de humor como la de El Escondite de Ardacho.

¿Piensas que con un buen diseño, las ventas se incrementan o dependen de otros factores? En este caso, hay también mensaje y contenido.

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