Daniel Nebot: “La gran oportunidad del diseño del vino español está en su calidad”

Conocimos a Daniel Nebot en el II Foro Packaging del Vino en Logroño, uno de los grandes del diseño español y autor de las impactantes y memorables marcas como Celler del Roure o la gráfica de la promoción del calzado español en el mundo. Me gustó de este hombre con gafas rojas y vivencias en constante reinvención, su apuesta por defender la calidad honda de las etiquetas y el packaging del vino español, o por definir el vino como líquido intimista de puertas hacia adentro. “El vino entra en una casa particular, en los gozos y sombras del hogar y pasa a formar parte del recuerdo, por eso al vino le profesa una profunda reverencia en su proceso de creatividad”.

@Jesus Ciscar

Así de elegante y rotunda es la primera etiqueta de la bodega valenciana Celler del Roure, con un racimo perforado que va traduciendo lo que queda del vino. Para Nebot no caben etiquetas humorísticas que se ríen del trabajo en el viñedo, o imágenes que no cuentan historias personales del viticultor, que no respetan la profundidad de la cultura que representa. Lanza al bodeguero un manifiesto personal como diseñador de largo recorrido, curtido en detectar qué productos, ya sean tangibles o intangibles, terminan siendo rentables.

Y el packaging del vino (cápsula, etiqueta, contra, caja…) a todas luces lo es. Si un buen estudio de diseño cobra 6.000€ de media por la creación de una identidad visual y sus etiquetas de vino, Nebot asegura que la inversión es de sobras amortizable en tres años. por la cantidad de 5.000 botellas, la bodega terminaría gastandoen 0,40€/botella y mucho menos si produce 50.000 botellas (0,04€/botella). Es la mejor inversión, lo tiene claro.

¿Por qué este sector se encuentra tan ciego en no invertir por una buena marca a largo plazo? Para este Premio Nacional del Diseño 1995, Laus 1993 e integrante del mítico grupo de artistas La Nave de los 80, “existen dos tipos de diseñadores: los que diseñan con el lápiz ornamentando el papel y los que diseñamos con la goma de borrar, esforzándonos en eliminar todo aquello que no sea necesario para comunicar con claridad el mensaje”. Nebot nos ayuda a desvelar algunos retos de futuro sobre lo que es y no es buen diseño en vinos.

 

¿En qué difiere hacer diseño para una bodega que para otra empresa?

Una bodega es sobre todo un ente optimizador de los recursos disponibles. Las características de sus viñedos, los pormenores de sus variedades, la cultura de su terruño y sus capacidades económicas deberían ser la base de un proyecto dirigido y ordenado desde el conocimiento del mercado y las tendencias del consumo.

Un vino es por sí mismo un producto único, capaz de generar satisfacción o rechazo mas allá de la bodega que lo produce. Un vino debe contar una historia, una historia de cultura y tierra, de ilusión y veracidad, una historia empática inequívocamente contemporánea, consecuente con los que lo producen y en sintonía con el mercado y con su público objetivo.

¿Cuál debería ser la perfecta imagen del vino?

La identidad visual de un vino debe de ser la consecuencia de lo anterior, debe responder a la filosofía global del proyecto y ser coherente con quien lo hace y donde se hace, debe ser memorable y fácilmente reconocible, y capaz de convivir con cientos de vinos manteniendo su diferencia. Debe ser estable en el tiempo y lo suficientemente elegante y discreta para acceder a la intimidad de una mesa.

Celler del Roure

 

¿Cuáles son lo principales defectos del packaging de vinos en España?

Creo que los defectos en un producto o en el packaging del mismo no son atribuibles al país donde se produce, sino al proyecto empresarial que los produce, la falta de cultura del mismo y la ignorancia de sus directivos.

En España existen excelentes proyectos empresariales del vino y maravillosos ejemplos de packaging, el problema está más en la formación de la mayoría de empresarios, la escasa adjudicación de recursos a identidad del producto y la precarización de buena parte de nuestros creativos.

¿Sigue habiendo oportunidades del diseño de vinos en España?

La mejor oportunidad del diseño del vino español está en la calidad de nuestros vinos, eso permite arriesgar en vanguardias visuales sabedores de que la cata del producto favorecerá  la comprensión de la plástica.

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Marcas blancas de la tienda Punt de Sabor (Valencia)

¿Cómo empiezas a crear una imagen adecuada?

Para mi es imprescindible a la hora de abordar un proyecto de identidad de un vino, el conocimiento en profundidad de su proyecto enológico: quién, dónde, por qué.. para quién, en dónde, por qué… cuánto…

Se trata de descubrir la esencia de la personalidad del producto, el perfil del público objetivo y las particularidades del mercado y los canales de distribución. Después magia…

 

 

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