¿Cómo llamamos a los vinos canarios? Multimarcas a estudio

El vino canario está dando la vuelta al mundo como ya lo hizo en el siglo XVI con los famosos Canary Wine que convirtieron al vino en su motor económico. El motivo del renacimiento no es que se valoren de nuevo esos majestuosos malvasías dulces, sino que de pronto determinados distribuidores y críticos internacionales han decidido poner en el candelero toda esa insularidad y diversidad de sabores da partir de uvas indígenas y terruños volcánicos. Lo que parece empresa fácil y de sencillo recorrido comercial gracias a nombres como Suertes del Márqués, Ignios o Matias i Torres, Cráter o Bodegas Monje, esconde toda una lista de inconvenientes que siguen siendo la realidad de las bodegas locales: precios medios de 10€/litro, las aduanas, transporte, la logística, prácticas ancestrales de viticultura difíciles de mecanizar, exceso de parcelación, el impulsivo calor africano, el golpe de los alíseos, o un problema mayor: 11 denominaciones que podían ser el doble por complejidad geográfica. A pesar de tantas dificultades, el mercado sólo se queda con lo mejorcito: los vinos canarios son de uvas únicas en el mundo, muestra sabores frescos y minerales, o tiene un romanticismo que sus vides partan de auténticas cepas de pie franco no tocadas por la filoxera.

Las etiquetas minimal de Victoria Torres

El caso Vinos de Canarias tiene muchos ingredientes para el debate comercial futuro entre vinos best seller por encima de los 20€ con nuevos canales de venta, por eso vamos a destacar algunos de sus logros y su potencial para apoyar al resto de vinos de las islas. Hay que tener en cuenta que sólo el 5% de las 240 bodegas venden fuera sus botellas, el vino que se bebe en consumo interno no es canario, es mayormente Rioja, o de granel mezclado de las uvas de volumen menores, muchos tintos están atosigadas de madera, o dominan los vinos hoteleros que proceden del Penedès. ¿Podrán los vinos excepcionales darle la vuelta al puzzle de esta zona?

  • Es cierto que hasta que los vinos de Suertes del Marqués no alcanzaron la batería de 90 puntos por Parker llevaban ocho años de batalla frustrada. Los puntos han ayudado a que los sumilleres que antes rechazaban los vinos por defectuosos, los encuentre ahora joyitas con tipicidad…. Vivimos de momento presos de esas puntuaciones numéricas para clasificar nuestros vinos más excéntricos, eso es cierto. Sin embargo figuras en la defensa de vinos tan alejados del mercado más geomercantilista como el importador David Bowler, han contribuido a situar en la esfera romántica a estos vinos y que lleguen al Olimpo del Metropolitan de Nueva York. Un empujón hacia la biodiversidad canaria a través de catas exclusivas y constante formación a clientes Vip’s. Como bien dice Jonatan García de Suertes del Marqués: “lo que no hay que hacer es exhibirse demasiado, sino saber a dónde se va”.

Las múltiples parcelas a la borgoñona de los vinos Táganan by Envínate

Los mismos distribuidores son grandes magos en contar las diferencias de terrenos, las uvas o su clima, lo que viene siendo educar, educar, educar, uno de esos canales de venta que se suelen olvidar por todas las bodegas en los planes de marketing. Así han embaucado a los sumilleres de moda y los restaurantes de alto copete del mundo. Este tipo de importadores con grandes dotes de comunicación y catas didácticas se convierten en alternativas a los críticos de las guías con prestigio propio que van consiguiendo marca por sus selecciones personales. Eric Guido de Morrell and Co. también ha descrito los vinos con sabores volcánicos como “los más emocionantes del mundo”.

  • La honestidad y la sencillez es una declaración de principios de muchos de estos agricultores jóvenes y respetuosos con el legado ancestral que a veces alcanza los tres siglos. Jonathan García nos comentó en confidencia que hubiera tenido que cerrar la bodega si no hubiera vendido hace ocho años. “Hubiera dado igual lo que haces en el viñedo, hay gente que prefiere la sensación de sentirse artista, pero yo duermo mejor con tenerlo todo pagado”. El 90% de las botellas las coloca en exportación, un 20% en península (un éxito) y el resto se las quitan de las manos. Como le sucede a Victoria Torres de la bodega Matias i Torres, la bodega más antigua del archipiélago, que ha situado La Palma y sus “pequeñas cosas significantes” de castas de malvasía en la meta de los más de 90 puntos. Así también el proyecto Ignios de Borja Pérez en firme de pequeñas fincas de viticultores con una marca muy emocional que dibuja las tierras de magma, con un sencillo lema: “un origen único”.

  • No caben más marcas genéricas ni apellidos para este tipo de vinos. Los Canary Wine son una agrupación exportadora formada por Viñátigo, Tajinaste, Monje Y Cráter en Tenerif; Bermejo en Lanzarote, o Frontón de Oro, en Gran Canaria. Prefieren vender juntos fuera juntos porque hay muy pocos restaurantes de las islas que confíen en sus propios vinos “medioambientales”, mucho menos en la península puesto que tienen que salvar los aranceles y los precios de importación. En este sentido, sigue habiendo polémica en el Cabildo y los bodegueros por la creación de dos potenciales DO’s que aprovechen laS marcas DO Tenerife o DO Islas Canarias como branding internacional más enfocado al target turístico. La primera aprovecha el filón de los 13 millones de turistas al año en la meca del sol y la playa, pero impulsaría sólo los vinos de viñedos más productivos de la zona por volumen que son Tacoronte (40%) o Ycoden, ambas en Tenerife. La segunda marca más integradora de todas las islas sería una especie de cajón de sastre que permitiría mezclar uvas de todas las islas. La claves es que el exceso de delimitaciones geográficas y terminología confunde tanto al consumidor que los insulares se pierden para conocer sus propios vinos u organizar con ideas esenciales el diseño de etiquetado.

 Muchos de los bodegueros de los más reivindicativos reivindican a Canarias como paraguas y la subzona como contraetiqueta, e incluso otros como Suertes del Marqués, prefiere denominar sus vinos de parcela como vinos de villa. Ante las dudas de un branding geográfico más genérico y comercial, la pregunta más acertada es saber cuál es el carácter principal de cada negocio y como se desea ser percibido por el cliente, el gran olvidado en todo esto.

El grupo de enólogos de Envínate trabajando sobre todo en Valle de Orotava, liderados por Roberto Santana, no tiene problemas en vender sus 25.000 botellas de la marca Táganan ni su ideario de revitalizadores de viñas “del Parque Jurásico”. Nadie duda de su papel como acicate en este boom de vinos sobresalientes que ya se barajan en cupos, un 80% de ellos comprados por el americano José Selections. Según Roberto, las 25.000 botellas de sus vinos no pueden competir con otras zonas. La pregunta que surge es si la concepción de la marca Envínate es razón comercial, o un laboratorio de sabores y viñas para amantes de vinos perdidos. Sabemos que el origen viene de lo segundo, algo aplicable a la creación futura de un branding de vinos canarios con tanta alma.

Hay que reflexionar el servicio que ofrecen las marcas paraguas o DO’s políticas, si nacen con un perfil más marketiniano, o deben ser más conceptuales para conectar con lealtad con el comprador adecuado. Una vez que haya un consenso, hay que darse cuenta de que hay que llenarla de contenido, servicios propios, nuevas actividades, apoyo a la comunidad, y como resultado trabajar por generar oportunidades turísticas de corte más ecológico. Con la aparición de nuevas asociaciones de bodegueros y nuevas propuestas de DO’s, los esfuerzos, es evidente, que se debilitan y pierden fuelle en favor de las marcas privadas más arriesgadas y con objetivos claros de venta.

Los que parecen recoger frutos entretanto son todas estas bodegas con marca “vulcanismo” que se unen por agrupar vinos de pagos con las bodegas de otros países compartiendo filosofía de suelos y uvas raras y nativas, todas emparentadas de repente en las listas de los vinos top vvolcánicos por prensa que requiere simplificar todo en tendencias. Hay vinos con sello volcánico en Azores, Santorini, Somio en Hungría, Soave, Monte Etna o Campania en Italia y estas regiones se tornan cada vez más mágicas en el ideario de marca del comprador. La última Conferencia Internacional organizada sobre estos vinos, Volcanic Wines en Nueva York, corrió a cargo del sumiller John Szabo, que presagiaba también una gran cola de oportunidades y eventos para este tipo de vinos alejados de la escena más mercantilista.

  • Ante la avalancha de vinos similares debido a la globalización y espacios de mercado saturado, estos vinos minerales y expresivos triunfan porque son muy flexibles, ligeros, aromáticos y muy diferentes. Pero ante tanto terruño, elegancia y personalidad indescriptible…. después hay que hablar de uvas tintas raras como la listán negro, negramoll, vijariego, tintilla, baboso negro. O de vinos blancos en clave de experimento como la marmajuelo, gual, verdello o malvasía, siguiendo los pasos de cada territorio, subzona, altitud o microclima. ¿Quién fue antes, el huevo o la gallina? Seguimos con el dilema para organizar el branding en estas islas. ¿La uva, el terruño, la marca o la DO? El vino 7 Fuentes de Suertes del Marqués es un botón de muestra para entender que todo a veces es más sencillo o lo que exige el comprador es más marca, precio o simplicidad que otra cosa. Este vino, considerado uno de los vinos de mejor relación calidad/precio del mundo (11,5€), con una etiqueta sencilla y recordable por diseño y naming de la que se producen 48.000 botellas, ya alcanza una importante producción, de las más elevadas entre los vinos supercanarios.

¿Sigue siendo importante la marca, el personaje, el precio competitivo o el vino en sí? En este caso, es un compendio de atributos con firma propia que es la de Jonathan. La firma Cráter parece que aprovecha a indagar en los sentimientos de esos lovers del terruño de magma haciendo toda una declaración de principios sobre la esencia sápida de esos vinos de volcán. Desde 1999 exportan al mundo, a partir de ahora sus vinos de Tacoronte y El Sauzal se van quedando en la isla como modelo de éxito en consumo interno. ¿Hace falta mejor marca geográfica que una asociación sugerente al sabor volcánico y la inmediata ubicación al lugar?

  • Frente a tanta diversidad y complejidad de terminología, la comunicación de los vinos por las bodegas locomotora se ha realizado principalmente a través de redes sociales y catas en clubs con wine lovers. Estas bodegas arriesgadas tienen como medio de expresión su diario cotidiano de viticultura, sus esfuerzos, sus primeros premios, su pedagogía para explicar las viñas, la relación con los mayores y sabios del lugar, sus respuestas a preguntas de sus consumidores, o su agradecimiento a los distribuidores visionarios. La verdadera diversidad y patrimonio ecológico lo han trasmitido a través de mensajes joviales y muy sinceros. Todos son profesionales y agricultores jóvenes, arriesgados, que buscan contribuir a su patrimonio isleño. Un mensaje y un story auténtico muy emocionante con evolución que crea una relación sincera y de andar por casa con el consumidor que busca contribuir con su compra a recuperar viñas en proceso de extinción. Estos enólogos hechos a sí mismos no son partidarios de delegar el marketing a nadie y se encargan de lanzar sus mensajes a la medida del tamaño de bodega. Han abierto brecha por una línea más minimalista y personal que para este tipo de vinos es coherente 100%. Victoria Torres, por ejemplo, recupera el habla de los antiguos colonos de La Palma en sus etiquetas que son pura artesanía hecha a mano por ella que es artista antes que bodeguera.

¿Con qué marca te quedas tú para recordar a los vinos canarios?

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4 comments

  1. Creo que te faltan los más diferentes, y los tienes en la primera foto, son la diferencia al restos de las demás islas, por decirte algunos de ellos Guiguan blanco Malvasia volcánica o dulce Moscatel, Rubicón (Amalia Tinto), el Rubicon Moscatel, La Grieta Tinto, Los Perdomos (El quemado), o el Diego/moscatel, Yaiza Blanco Malvasia, Masdache Frizante, El Grifo blanco Colección Malvasia como virariejo , Ariana Tinto, o el Reserva de Familia, Vulcano Moscatel dulce, El Manto (La Geria)… hay más, y en otras islas como Gran Canaria también esta haciendo buenos vinos, como el Agala, La Vica, Mondalon, Eidan…, o en El Hierro el famoso Tanajara pero ya se dejó de hacer… creo que con estos es suficiente, no digo que los que comentas no estén bien, me alegro por ellos sobre todo porque se ve las Islas Canarias y cada isla tiene vinos muy diferentes, pero en mi humilde opinión más de uno de los que comentas esta sobrevalorado, viendo quien los catas, amén….

    1. Faltan una barbaridad como bien comentas. El post no es sobre vinos, hay muchas web que ya tienen sus reports más actuales y de catas. Mi humilde deducciòn se orienta en las marcas locomotoras que crean las primeras identidades y a cuyo recuelo nacen imágenes en el consumidor. Se trata de ver còmo semejante arsenal de diferenciaciòn se agrupa en un branding reconocible. Canarias da para libros enteros sobre marketing, pagos, geografías, personajes, estilos…. Qué marca paraguas puede recoger tanta riqueza?

  2. Lo que está claro que un vino de Ycoden no puede venderse fuera de España con su DO por delante ni uno de Lanzarote con su DO del mismo modo. Si se vende fuera primero DO Islas Canarias y ya en contraetiqueta pues su DO correspondiente. Porque el consumidor, la mayoria de veces, se va a ir a un vino que al menos le suene de algo, a no ser que sea un friki del vino, que de esos habemos pocos.

  3. Buenas, realmente la crítica viene sobre la primera fotografía que se expone es Lanzarote, y que no se haya comentado ningún vino (Bermejo) , y no del artículo que es realmente muy interesante.

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