Así son los vinos radicales

Hay una ilustración que tengo especialmente simpatía que encuadra mi perfil de Facebook que tiene un nombre científico: Cuadro Semiótico sobre los Amantes del Vino. Este tipo de diagramas lo hace la empresa milanesa de estudios de mercado Squadriati con todos sus casos. Me parece muy acertada en cuanto que ninguna investigación hasta la fecha ha definido de manera tan realista y actual a los entusiastas del vino con sus ideologías y las actividades vinícolas que siguen.

Vinosradicales

Un reflejo que a mi me parece humorístico de cómo nos retratan. Amantes del vino los hay Radicales, Snobs, Prácticos y los que toman para socializarse. Yo soy de las prácticas con ojos para el resto porque como profesional, no te puedes quedar encallado en una posición.

El Radical realmente es el productor más que un consumidor con gustos irreverentes. Es el que no le gusta llamarse bodeguero, más bien viticultor. Utiliza medios no convencionales para elaborar sus vinos como tinajas y hormigón para mejorar la oxidación del vino, suele ser muy consciente de los procesos ecológicos puros para indicarlos en sus etiquetas, evitan el sulfuroso y no se les caen los anillos por llamar s sus vinos “vinos naturales” de los de verdad, sin etiquetas. Muchos de ellos tienen a la barrica como enemiga según vemos en el cuadro, y utilizan tinas grandes a la borgoñona abiertas, o barricas de segundo uso y distintas fórmulas para que el vino sea ante todo fruta, expresión de uva y suelos.

Aunque en esta web hablamos mucho de la importancia del branding, en este caso tenemos que decir que el branding exterior es lo de menos porque un vino radical es capaz de transmitir extremismo y emoción desde el contenido al exterior de la botella. Lo hace a través de sus principios, el carácter humano o su investigación. La historia la cuenta un conjunto de factores sin necesidad de que hable la etiqueta. Ayuda, pero es lo de menos. Son vinos de escasa producción que despuntan con buenas puntuaciones, el sabor original y el feeling con el que conmueven al distribuidor.

A propósito del 2º Salón de Vinos Radicales organizado por Sindicato del Gusto hemos comprobado si las bodegas “radicales” seleccionadas cumplían estos criterios. Y hemos encontrado más extremismo del previsto, fruto de un manifiesto personal que nos recuerda cómo deben comportarse las bodegas pequeñas ante las grandes que ya definimos. Pero con novedades más rupturistas que nos permiten avanzar un sensacional camino alternativo al de los vinos aburridos. Si como bodeguero o como comprador quiere apuntarse a crear este tipo de marcas radicales, tome nota:

 

1. APUESTAN CASI SIEMPRE POR LAS UVAS LOCALES. Cuanto mejor adaptadas mejor de hace décadas. Ánima Negra al sureste de Mallorca reveló con sus etiquetas Án vinos emocionales con callet, mantonegro, “alejadas de las tendencias impersonales”. Un ejemplo ultra es La Melonera en Sierras de Málaga que ha recuperado la uva melonera, la payoya negra, la tintilla de rota o la la romé en un órdago extremista en Ronda sin maquillajes de crianza, sólo ofreciendo “fruta que se mastique” con una tendencia más voluminosa. Los viticultores canarios que se agrupan en Suertes del Marqués defienden una viticultura ancestral en Orotava en la que recogen vijariego, tintilla o baboso negro para hacer vinos ahumados, mágicos, naturales, para meditar.

MHVVino

MHV Serie 2004 2015 Tinto, La Melonera

2. EL BLANCO YA ES LA OVEJA BLANCA. Si bien los blancos se quedaban como vinos de segunda, hoy el blanco es un protagonista claro en estas bodegas afinando en la crianza sobre lías, sacando lo mejor de cada cepa para convertirla en un “tinto complejo de color blanco”. Alemany i Corrio, un buque insignia en Penedès, extraen elegancia con la xarel.lo en su marca Principia Mathematica con barrica. Bierzo se atreve a presentar a través de Bodegas Gancedo los blancos Capricho con viñas viejas  de godello y dona blanca con lías y crianza. La moderna bodega manchega Más que Vinos se atreve con la malvar de Toledo saliéndose de la tangente de los que hablan de que en el viñedo más grande del mundo sólo hay cencibel. Se ha apuntado a la lista de emparejar tintos con blancos también Pago Calzadilla con una garnacha blanca (Matelot) muy, muy fresca en la Alcarria conquense.

principiaMATHEMATICA

Principia Mathematica Blanco 2015, Alemany i Corrio (DO Penedès)

3. VINOS MUY MUY NATURALES. Alta Allella ha propuesto la gama Doble AA de blancos y tintos sin sulfuroso con las uvas locales de Alella, incluso el primer cava. Incluso en Cuenca, Finca Inanna ha creado una granja biodinámica alrededor de un santuario que respiran paisaje. El nuevo proyecto de Vins Nus del arquitecto Alfredo Arribas es toda una declaración de principios naturales. Edetària en Terra Alta sigue siendo un acicate de vinos mediterráneos con estas virtudes.

4. MULTISABORES DEL SUELO. El genio Bertrand Sourdais ha reinventado las mejores viñas centenarias de tempranillo de San Esteban de Gormaz con vinos “Antídoto” que define de vinos emocionales o de paisaje. Domaines Lupier destaca la garnacha negra en 27 parcelas con aires atlánticos. El nuevo roja Exopto de la mano de Tom Puyaubert es un canto al terroir de La Guardia. Incluso el txacolí Itsasmendi explota sus uvas locales jugando con orientacines y suelos de Gernika en Baizkaiko. El Escocés Volante empezó a hacer garnachas viejas de Calatayud y progresa con vinos blancos de parcelas singualares de verdejo y albariño.

dosdedos_

Dos Dedos de Frente Tinto 2013, El Escocés Volante (DO Calatayud)

5. ALTA MONTAÑA. Los viticultores se suben a cotas altas para enfrentarse al cambio climático y por descubrir viñas donde antes sólo llegaban los caballos. Ribeira Sacra siguió la estela del Priorat y se ha abierto al mundo con Dominio de Bibei y Ronsel do Sil, el proyecto de Gabriel Yravedra y familia. Rosalía Molina con sus Altolandón triunfa en Manchuela se atrevió a elabora vinos multivarietales para aprovechar los más de mil metros de altitud. De todas formas, cuál de los vinos anteriores

6. VINOS GLOBALES Y A MUCHA HONRA. Los más rompedores siguen apostando por uvas francesas para competir ene el mundo. Alta Pavina se especializa en la pinot noir en La Parrilla (Valladolid) contando con grandes asesores como Isaac Fernández y el experto en terroir Claude Bourgignon. Altolandón cree a pie juntillas en su Touriga Nacional junto a sus malbec y cabernet franc tan novedosas en el país. Camino del Norte renueva los mencías haciendo vinos con merlot y pinot noir gracias al ingenio de Raúl Pérez. Pago de los Balancines es una pionera en Badajoz con vinos blend que también va integrando uvas locales como la garnacha tintorera o la matanegra.

7. LA TINAJA Y LA VUELTA AL PASADO. Ya es una tendencia que muchos de los viñadores utilicen la tinaja para sus crianza ya que ofrece una microxigenación natural por capilaridad sin intervención humana ni técnica, además de un sabor neutro que permite al vino demostrar su expresión, y hasta permitir que el vino se concentre por evaporación para que obtenga un grado más alto. El godello La Patena de Camino del Norte se cría un 30% en ánfora de barro. Celler del Roure deja en descanso su gama de marcas Cullerot, Vermell y Paroret en tinaja dando lugar a vinos ligeros, elegantes con un punto de tierra arcillosa interesante, una alternativa a sus vinos mediterráneos más clásicos.

etiqueta-la-patena

 

La Patena 2014 Blanco, Camino del Norte (DO Bierzo)

8. ENSAYOS Y CIA. Cada vez hay menos miedo a hacer blancos con cuerpo a partir de tintas como el Quibia de Ánima Negra a base de prensal blanc y muscat con la tinta callet. Hay rosados de otra índole superior Le Rosé con tempranillo y albillo que Bertrand Sourdais propone como el más fino rosé español criado en barricas de 600 litros con mimo importado de la Provenza, o el cava AABruant de Alta Alella, un mix de monastrell y xarel.lo. El Escocés Volante juega con humor a integrar a la syrah con la viogner para hacer un tinto de crianza DO Calatayud a casi mil metros.

bertrand-sourdais-rose

Descartes decía que para probar que algo es honesto y de verdad empezaba con un movimiento radical hasta que se demostraba esa verdad. Muchos de estos vinos han tenido que luchar con miedos, prejuicios, confusiones y “noes” administrativos hasta que se han visto formando parte de una corriente autorizada.

¿En qué se basaba este método cartesiano? En la verdad pura y dura, que no es la que impone el entorno, las tendencias o nuestro cerebro que muchas veces nos manipula. No hay otra verdad que creer en uno mismo y escuchar al órgano que más siente que es el corazón. De ahí podemos empezar a hablar de ser radicales porque creemos en la tierra, en el trabajo y la interacción con ella y en nuestras emociones.

Compartir:Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *