El reto challenger de los vinos de Gredos

Un artículo escrito por Daniel Landi en agosto veraniego (Ahora Gredos, título muy oportuno y ¡una marca en sí misma¡) en el estupendo blog de Vila Viniteca, hablando de la dificultad de encontrar mensaje y equipo para recuperar las viñas de la Sierra de Gredos, ha sido todo un alumbramiento. Por de pronto, lo he colgado para inspirarme este año laboral porque me ha parecido todo un manifiesto enraizado con sentido común y pasión en su proyecto personal. Un verdadero faro luminoso para muchos jóvenes viticultores de Gredos y más allá.  Muchos de ellos están desilusionados por las luchas con la anterior generación, o por el dineral que supone recuperar viñas centenarias porque no obtienen recompensa a corto plazo. O porque no encuentran la paciencia ni el marketing adecuado para seguir revelándose en un mercado de grandes vinos consolidados, e incluso frente a los pequeñas que son las vecinales. Daniel dixit:

“Hace apenas unos años Gredos era sólo una idea en la cabeza de unas pocas personas” (¡Y ya han pasado 12 vendimias, pero esto es serio¡).

“El gran potencial viene determinado por la historia, los viñedos viejos de variedades locales adaptadas. Es el mayor tesoro del patrimonio vitícola de una región o país” (Este debería ser el lema de Wines From Spain).

“España es un país de ilimitados recursos para hacer grandes vinos… Son muchas las regiones que sólo necesitan de una buena interpretación por nuestra parte” (Y aquí entre el factor ideológico, el humano, el que hizo Álvaro Palacios en Priorat en los 90),

“Para mí la garnacha es una de las grandes bellezas de la cultura mediterránea” (No sé qué palabra me cautiva más  de la frase).

“Se ha perdido en los últimos 40 años el 80% del viñedo en la Sierra de Gredos, desdibujando el paisaje construido a lo largo de cientos de años por el trabajo de personas con tesón y un esfuerzo inaudito” (Los países del Nuevo Mundo esto no lo pueden decir, aunque tengan más respeto por lo suyo que nosotros).

“Rescatar nuestro patrimonio debe ser el verdadero objetivo del trabajo en Sierra de Gredos” (No todas las regiones “Marca de España” pueden decir lo mismo).

“Es el trabajo de la tierra el que siempre muestra el camino… La vuelta a las raíces”. (Sin más estrategia que la calidad y la escucha a lo que piden las cepas, no?)

“Necesitamos un mensaje claro y único… Nunca los políticos deben estar por encima de la tierra” (Una falta de sentido que los políticos dejan de percibir para cumplir leyes obsoletas impidiendo promover cambios y nuevas oportunidades para el comprador).

Las ideas que dice el creador de algunos de las garnachas frescas, más irreverentes y más expresivas del panorama nacional, más admiradas en toda la corte de catadores internacional, no dejan de ser el reflejo del actual visionario que quiere cambiar las cosas y le cuesta romper los cánones. Lo refleja a la perfección Adam Morgan en su libro “Eating Big Fish- How Challenger Brands can compete against Brand Leaders”. Un auténtico manual para pequeñas marcas que no saben cómo comerse a los grandes”. Una marca geográfica como Sierra de Gredos es fiel reflejo de un “pezqueñín” inquieto que no puede competir con las categorías tradicionales porque no se puede comparar con ellas. Y encima con el handicap de que el mercado ha cambiado. Repaso algunas claves de cómo este visionario libro proclama que es ahora cuando las marcas con pocos recursos pueden generar cambios frente al establishment, dixit también Adam Morgan.

  1. ¿Por qué no dar un poco de lo que necesita el comprador? Consiste en ser tan ingenuo como crear bancos con valores.
  2. Un punto de vista único que cree una relación emocional y que actúe de faro luminoso en su mundo.
  3. Un liderazgo basado más en ideas y actuaciones que rompan lo convencional, pero desde el producto, el mensaje, asociaciones con otros grupos, o una nueva relación con el comprador.
  4. No se puede luchar contra los prejuicios y hábitos de los compradores, ¿por qué no les sorprendemos?
  5. No tenemos marketing, no hay lujos, no hay un equipo… Recemos para crear el gran mensaje que rompa el mercado.
  6. ¿Qué es los que nos importa de verdad? Todo lo que desprenda la marca debe irradiar este objetivo.
  7. Vamos a la interacción con seres humanos que recomiendan nuestra marca, unos social media activos que nos pueden hacer más populares.
  8. Hay que cambiar porque el medio y el comprador cambia, sin descanso.

A mí ya me dan ganas de apoyar esta marca tan prometedora como Marca España y acaba de empezar.

logo Gredos

Lo dicho, Dani Landi, sus vinos y su manifiesto personal con su grupo de enólogos y viñadores de Gredos son retadores, unos Challenger, porque han puesto ya la semilla para ser inspiracionales para otros. Imaginación, mucho alimento ideológico y energía para seguir trabajando e inspirando con sus “bellezas sensoriales”. Gracias Daniel por tanto alimento.

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